Incierto, futuro político de México
Reportaje especial primera parte
Por Valeria Ramírez
A menos de dos meses de las elecciones que decidirán quién será presidente de México por los próximos seis años, este país se enfrenta a la mayor incertidumbre de toda su historia.
Durante 70 años se esperaba que el candidato del Partido Revolucionario Institucional, de centro, ganara las elecciones; el sexenio pasado muchos intuyeron que era tiempo del cambio y la alternancia presidencial se esperó como algo inminente.
Esta ocasión las preferencias han variado de manera alarmante. Hasta hace apenas una semana, las encuestas daban una notoria ventaja al candidato de izquierda Andrés Manuel López Obrador, personaje que produce escozor entre la clase política por su comportamiento tan similar al del bloque Chávez-Lula-Evo.
Para los analistas, el principal problema que presenta López Obrador es su subjetiva distinción entre estado de derecho y justicia. En varias ocasiones el candidato ha afirmado que son cosas distintas y que frecuentemente el estado de derecho no es justo, situación que promete arreglar en su mandato. Ejemplo de ello es su oferta de someter su mandato a referéndum, si en las elecciones federales para renovar el congreso no logra mayoría.
Sin embargo, el candidato del Partido Revolucionario Institucional tiene gran apoyo en las bases dada la política, para muchos populista, que instauró en la Ciudad de México durante su mandato como jefe de gobierno, tal fue el caso del seguro popular y las muy criticadas pensiones para adultos mayores.
