Legalizar la delincuencia
Por Jorge Bello
Hoy en día caminar por las calles de noche sin conocer el barrio donde se anda es uno de los deportes extremos más peligrosos. Bien un andaluz, gallego o inclusive uno que otro marroquí puede llegar a darnos el susto de nuestra vida.
Pero ¿qué hace la Guardia Civil para combatir esta delincuencia? No se trata solo de las personas que delinquen, es mucho más, algo más organizado. Gente que vive creando disturbios, bebiendo en las calles y en los parques públicos; violaciones, robos a bares y asesinatos son lo que generan estas bandas callejeras.
Todo esto puede llegar a la capital, los Latín Kings emigraron desde Nueva York hasta Barcelona y ahora es una de las más grandes bandas callejeras. Fue apenas hasta hace algunos meses que el Gobierno se dispuso a legalizar a los integrantes de esas organizaciones para que los mares de violencia cesaran y ellos tuvieran todos los derechos de que goza un ciudadano común.
¿Pero que sucede con la violencia que aun no se erradica? ¿Realmente la población quiere su legalización? ¿Qué sucede realmente con este tipo de preguntas ya que muchos latinoamericanos si están de manera legal? Legalizar bandas delincuentes es una manera de ceder a la presión de estos grupos marginados. Lejos de ser castigados por los crímenes cometidos, se les gratifica con el reconocimiento, mientras hay enormes listas de inmigrantes honrados y trabajadores en espera de ser reconocidos.
